Edición digital - Corrientes Sábado 13 de Julio de 2002 OPINION
Oremos a Dios
Por Oscar Ramón Brítez

No soy un perfecto justo para escribir una oración a Dios, pero con todos mis pecados, mis angustias y mis deseos le quiero decir con mucho amor y súplica para que todos los argentinos y argentinas podamos llegar a su divina gracia en estos momentos tan difíciles para muchos de sus habitantes, al decirle Padre nuestro: "Por las ingratitudes que sumamos día a día contra el rostro de Dios Padre, ya que abandonamos su camino de salvación, hoy los sufrimientos que aquejan al mundo en donde está inserta entre los primeros nuestra amada Argentina, por las malas administraciones de políticos corruptos y de los que les siguieron y siguen para sacar provecho de la situación, el desamparo del Señor por nuestros pecados hace que el demonio viva en nuestras familias, comunidades y país, es por eso que creo que el pueblo argentino ha llegado al límite de sus sufrimientos físicos, morales y éticos, causas por los que en este momento creemos que El nos ha abandonado, y al rezo y súplica de unos pocos cristianos y no cristianos que aún le invocamos y confiamos en sus promesas y respuestas, pareciese que quedamos defraudados al no encontrar el eco necesario de su socorro divino y santo, pero los que Te amamos sabemos que Tus tiempos son los momentos oportunos de aparecer en horas claves, para sacarnos de estos sufrimientos creados por seres humanos corruptos.

Es allí, en los rezos serios y humildes, que muchos de nosotros sentimos que los personajes satánicos se burlan de nuestras súplicas, y lo único que han conseguido esa manada de inútiles es llevarnos también a nosotros a crisis espirituales, si es que los seguimos en sus malos intentos; es por eso que pido a los que aún rezamos con devoción y amor, que no somos agua que se derrama en el desierto, sino hombres y mujeres que miran con aire de triunfo cada súplica que hacemos, es para mí como si cantáramos en Tu Nombre alabanzas de caridad y acción de gracias, de que Tu jamás negarás ayuda a los pobres, desocupados y marginados en todo el territorio nacional.

Yo sé Señor que Tú eres la fuerza de mi país, es por eso que te pido con mis pecados y bajezas que salves a la Argentina de la boca del león hambriento que es el FMI y de los que administran mal el país, con el solo fin de sus enriquecimientos personales, es que solicito en nombre de la Nación, que salves, amado Dios Padre, a los pobres de esos toros salvajes, para que sus corazones vivan siempre con dignidad, porque siento que Tu mirada sabia va ya en ayuda de sus temores y desgracias con sanaciones puras de Tu misericordioso Corazón, al escuchar Tus oídos nuestros pedidos de auxilio, de que Tu Santa Divinidad vive para siempre en el pueblo argentino.

Yo confío que corregirás con Tu sabiduría protectora los caminos que existen hoy entre los políticos, gremialistas y empresarios que hacen el mal y actúan en el mal, para que el pecado a los grandes placeres mundanos deje de entrar en sus cuerpos y mentes, y también de los que le siguen, porque siento que Tu amor puro vive para el pueblo argentino, con todos sus defectos y errores, y se postrará en Tu presencia las veces que sea necesario, ya que sólo Tú eres el Rey Universal que gobierna las naciones del mundo; entonces te pido no tardes de anunciar Tu justicia a este país que se arrodillará sin miedo a Tu acción de gracias por la liberación que se nos dará a corto plazo, y el mismo será una obra que dará gloria a Tu Nombre en todos los confines de la tierra y lo recordarán para siempre y por los siglos de los siglos. Amén, amén, amén.

     
     
   
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